Ante el resurgimiento del gusano barrenador en el sureste del país, productores alertan sobre el riesgo sanitario y comercial que representa para la ganadería mexicana y piden al gobierno federal intensificar la producción de mosca estéril y la vigilancia en granjas.
La reciente detección de brotes del gusano barrenador del ganado en estados como Chiapas y Veracruz ha encendido las alertas en el sector agropecuario nacional. Empresarios del ramo advirtieron que la presencia de esta plaga no solo amenaza la salud animal, sino también la estabilidad comercial del país, debido a la posibilidad de un nuevo cierre fronterizo con Estados Unidos.
Así lo expresó el director de Relaciones Públicas de Granjas Carroll de México, Alto Sano, Tito Tablada Cortés, quien destacó que “hay muchas cosas que puede hacer el gobierno, pero la fundamental es la producción de mosca estéril”, señaló un representante del sector, quien explicó que la planta de producción de mosca estéril en Chiapas —clave en el control biológico del parásito— había detenido operaciones y recientemente fue reactivada por el gobierno federal.
Recordó que el gusano barrenador no afecta únicamente al ganado bovino, sino también a otros mamíferos de sangre caliente, como perros y cerdos. Por ello, enfatizaron la necesidad de reforzar las medidas de bioseguridad y la capacitación del personal que labora en las granjas.
“Capacitamos a nuestros trabajadores para detectar cualquier posible brote. No existe una vacuna ni un mecanismo químico para eliminar la mosca; la única forma de control es la mosca estéril”, detalló. Además, explicó que las empresas están implementando estrictas normas sanitarias: desinfección de calzado, restricción de visitas a otras granjas y prohibición de tener cerdos de traspatio cerca de las instalaciones productivas.
En el ámbito comercial, el impacto ya se siente. “Es una situación tremenda. El Consejo Nacional Agropecuario está trabajando con el gobierno federal y en diálogo con la autoridad estadounidense para explicar las medidas de contención”, comentó y agregó que los brotes recientes en el sureste podrían afectar la exportación de carne mexicana si no se logra erradicar la plaga.
Tablada Cortés advirtió que cualquier afectación a la sanidad animal repercute directamente en los precios al consumidor. “Cuando se genera desabasto, se encarecen los productos y se genera inflación. Por eso es fundamental cuidar la salud pública, la salud animal y la salud humana”, subrayaron.






