Gabriela Ortega Vázquez
Con el fin de la temporada de fiestas decembrinas gracias al cierre del año, es importante cuestionarse ¿Qué sucede con todos los residuos derivados de estas?
Las cenas familiares, posadas, intercambios y reuniones propias de esta época generan un incremento en el consumo de artículos como platos y vasos de unicel, envolturas para regalos, cajas de cartón, botellas de vidrio, latas, decoraciones navideñas y árboles de navidad naturales, contribuyendo al aumento de residuos sólidos urbanos en las últimas semanas de diciembre y los primeros días de enero.
De acuerdo con la ambientalista de Greenpeace Viridiana Lázaro, durante la temporada decembrina la generación de basura puede aumentar hasta un 30% en comparación con otros meses del año, lo que representa una saturación para los sistemas de recolección y los rellenos sanitarios municipales, que es donde suelen acabar estos residuos.
Algunos de estos materiales pueden tardar cientos de años en degradarse o son imposibles de reciclar, y en caso de ser aptos para este proceso, la mayoría de veces los municipios no cuentan con un manejo adecuado para su reciclaje, generando problemas como la contaminación del agua y suelo y la emisión de gases efecto invernadero.
A esto se suma el desperdicio alimentario, un fenómeno muy común de la época gracias a las cantidades abundantes de comida. Según datos de la Encuesta Regional sobre Percepción de Desperdicio de Alimentos, el desperdicio de alimentos en México supera las 20 millones de toneladas anuales, alcanzando su pico en Navidad y Año Nuevo, pues el mismo censo señala que casi una cuarta parte de los mexicanos admiten tirar comida hasta dos veces por semana.
Asimismo, otros residuos frecuentes tras las fiestas como las las luces y adornos eléctricos, que al ser residuos electrónicos que contienen cables, plásticos y metales; cuando se desechan junto con la basura doméstica no nada más desaprovechan materiales valiosos a los que se les podría dar una segunda vida, sino que también existe el riesgo de contaminación por componentes tóxicos.
Es así que. emplear alternativas sostenibles en los hábitos de consumo resulta crucial durante esas epocas, lo cual puede logrararse desde el hogar mediante pequeñas acciones como:
- Uso de platos reutilizables
- Evitar el unicel
- Separación correcta de la basura
- Reutilización de bolsas, cajas y adornos navideños
- Elección de envolturas reciclables o de tela
- Planificación de alimentos: limpieza de refrigeradores, evitar compras repetitivas o impulsivas, congelar alimentos, ser creativo con el recalentado, llevar recipientes para repartir la comida, entre otros.
- Adquirir un arbol de navidad artificial
- Llevar los árboles navideño naturales a centros de acopio municipales o usarlos como composta
- Guardar las luces para reciclaje electrónico
Aunque la temporada de celebraciones llega a su fin, prevenir que las fiestas sean un problema ambiental continúa siendo un desafío para los siguientes años. La manera en que se gestionan los desechos después de las celebraciones no solo impacta nuestro propio entrono, también demuestra la necesidad de fortalecer una cultura de consumo responsable y cuidado del medio ambiente en todo momento.






