Durante estos 37 años, la Conagua cuida, administra y protege el agua, un bien público indispensable para la vida y el bienestar de las personas. Desde entonces, su trabajo ha estado presente en los campos, las comunidades, los pueblos y las ciudades donde el agua hace posible la vida cotidiana.
A lo largo de estas décadas, la manera de entender el agua ha cambiado. Hoy existe una convicción clara: el agua no es mercancía, es un derecho humano. Este principio guía la política hídrica del país y orienta las acciones de la Conagua, siempre con el objetivo de que nadie se quede atrás y de que el agua llegue de forma justa y equitativa.
Este aniversario es un momento para reconocer el trabajo colectivo de quienes, desde el servicio público y desde las comunidades, contribuyen todos los días al cuidado del agua.






