Gracias al revuelo causado en redes sociales por el proyecto “Perfect Day” de Royal Caribbean en la zona de Mahahual, Quintana Roo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), anunció el pasado 21 de mayo la cancelación del proyecto.
Sin embargo, aunque esto podría representar una victoria para la defensa ambiental y los ecosistemas que se encontraban amenazados por la construcción de este parque; es importante no dejar de lado que aún existen varias partes de México que enfrentan peligros similares por la llegada de empresas multinacionales, cierres de sus santuarios o desplazamientos de comunidades:
1. Saguaro – Golfo de California
Denominado “El Acuario del mundo”, el Golfo de California es uno de los principales hogares de especies de biodiversidad marina, además de haber sido reconocido por la UNESCO como patrimonio de la humanidad.
Asismismo, es una de las áreas más amenazadas por la industria fósil en los últimos años, pues el proyecto “Saguaro” de exportación de gas natural licuado (GNL), amenaza con desplazamiento y muerte de ballenas y otras especies de estas aguas.
De acuerdo con la organización Greenpeace, este gas se extrae mediante una técnica sumamente contaminante llamda frackin en Texas, la cual utiliza millones de litros de agua en un solo pozo y contamina el subsuelo, el aire y la tierra en la que se inyecta agua a presión con químicos cancerígenos para fracturar las rocas en las que se encuentra atrapado el gas.
La realización de Saguaro representa no solo un impacto negativo para las ballenas y la vida marina del lugar, que en conjunto reúnen al 85% de los mamíferos marinos en México; sino también un fuerte agravante para la crisis climática y las poblaciones costeras.
2. Playa las Cocinas – Nayarit
El conflicto ambiental en el municipio de Bahía de Banderas gira en torno al proyecto turístico e inmobiliario “Cantiles de Mita”, impulsado por el grupo Dine, y el acceso público a la playa Las Cocinas, en Punta de Mita, Nayarit.
Los habitantes de la comunidad han señalado que las obras provocan daños en la playa, entre ellos la remoción de arena y afectaciones a una zona de desove de tortugas marinas.
Pero este no es el único problema que ha surgido a lo largo de la disputa, pues esta también se centra en la franja de acceso y protección costera que se supone debe respetar el proyecto, ya que, aunque los inversionistas aceptaron recorrer las obras 10 metros hacia el interior, los pobladores exigen al menos 20. Esto bajo el argumento de que esa distancia está respaldada por la Constitución y es necesaria para proteger el ecosistema y garantizar el acceso público a la playa.
3. Oztuyehualco – Morelos
Los santuarios al centro del país no se salvan de la urbanización. Tal es el caso del refugio de murciélagos de Oztuyehualco, en Tepoztlán Morelos.
Este refugio de murciélagos está considerado como una Área Natural Protegida (ANP), sin embargo, la cueva se encuentra en constante peligro por la destrucción del área, la urbanización ilegal, el tráfico de vehículos pesados y la falta de acción por parte de las autoridades.
La situación requiere de urgencia puesto que las construcciones clandestinas realizadas en la zona no se limitan a dañar las paredes y techos de la cueva; además, atentan contra la conservación de por lo menos siete especies del murciélago magueyero. Lo anterior pone en riesgo su reproducción y, por ende, la producción de agave y el crecimiento de cactáceas y árboles.
4. Piedras pintas – Sonora
En San Carlos, Sonora, la Playa Piedras Pintas se ha convertido en un punto de preocupación para habitantes y colectivos ambientales debido a los posibles planes de privatización del acceso a la costa.
Esta playa es uno de los pocos espacios que aún cuentan con acceso libre para la comunidad, por lo que cerrar o limitar el paso afectaría el derecho de las personas a disfrutar del mar y los espacios públicos.
Sumado al tema del acceso, también existe inquietud por el impacto ambiental que los nuevos desarrollos turísticos en la zona podrían traer, pues la playa alberga plantas y especies protegidas como el monstruo de gila, zorros grises, coyotes y diversas aves y serpientes, por lo que los daños a la biodiversidad son inevitables si no se implementan medidas de conservación adecuadas.
5. Bahía de Ohuira – Sinaloa
Ubicada en el estado de Sinaloa,La Bahía de Ohuira enfrenta un grave conflicto ecológico por la construcción de una planta de amoniaco impulsada por la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO). El proyecto se ubicaría dentro de un humedal reconocido como Sitio Ramsar, una categoría internacional que protege ecosistemas importantes para aves migratorias, fauna marina y actividades pesqueras de la región.
Comunidades locales, pescadores y pueblos indígenas Yoreme han denunciado la contaminación del agua, el aumento de la temperatura y salinidad de la bahía por descargas industriales, así como posibles daños a especies marinas y a la producción de camarón, de la cual dependen miles de familias.
Adicionalmente, está la existente preocupación por los riesgos asociados al manejo y almacenamiento de grandes cantidades de amoniaco y otros combustibles industriales, cuyas posibles fugas tóxicas podrían afectar a comunidades cercanas.
La recopilación de estos proyectos con impacto negativo para el ambiente es un recordatorio de la importancia de no bajar la guardia y continuar exigiendo a las autoridades transparencia y protección para los ecosistemas y las comunidades dependientes de ellos.
Aunque algunos proyectos han logrado frenarse gracias a la presión social y la difusión en redes, muchos otros continúan avanzando y poniendo en riesgo especies protegidas y comunidades locales.
Si se encuentra interesado en firmar alguna de las peticiones, puede hacerlo en los siguientes enlaces:
https://www.change.org/p/alto-al-proyecto-que-busca-privatizar-playa-las-cocinas-nayarit
https://www.change.org/p/salvar-la-playa-piedras-pintas-de-la-privatizaci%C3%B3n






