Una iniciativa de educación ambiental que benefició a 67 docentes de 26 escuelas
Como parte de las medidas compensatorias derivadas de un procedimiento administrativo por daños ocasionados a recursos forestales en el municipio de Pinal de Amoles, Querétaro, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) promovió la implementación del proyecto «Laboratorio del Aprendizaje a la Transición (labAT)», una iniciativa de educación ambiental que benefició a 67 docentes de 26 escuelas de los municipios de Landa de Matamoros y Pinal de Amoles, Querétaro, con el propósito de fortalecer la adaptación al cambio climático en las comunidades escolares.
La medida compensatoria deriva de un hecho de tránsito en el que una unidad que transportaba Gas Licuado de Petróleo (Gas LP) ocasionó afectaciones a una ladera con vegetación de bosque secundario de encino, en el municipio de Pinal de Amoles. Como parte de la reparación del daño ambiental, la empresa responsable suscribió con la Profepa un acuerdo para desarrollar un proyecto de beneficio ambiental y social.
El labAT, desarrollado por la asociación civil El Maíz Más Pequeño A.C., en colaboración con la Unidad de Servicios para la Educación Básica en el Estado de Querétaro (USEBEQ), se llevó a cabo durante mayo y junio de 2026 mediante talleres dirigidos al personal docente de las zonas escolares 020 y 091.
El primer taller, «Diagnóstico comunitario y adaptación al cambio climático», promovió el análisis de las condiciones ambientales de las comunidades escolares y la identificación de acciones para fortalecer su capacidad de adaptación al cambio climático. El segundo, «Pensamiento creativo en el diseño de proyectos educativos con enfoque en la adaptación al cambio climático», brindó herramientas para que las y los docentes diseñen proyectos educativos vinculados con los retos ambientales de su entorno.
De manera directa, el proyecto benefició a 67 docentes de 26 escuelas ubicadas en los municipios de Landa de Matamoros y Pinal de Amoles, mientras que de forma indirecta favorecerá a 1,368 estudiantes y 947 madres y padres de familia, fortaleciendo la educación ambiental y la participación comunitaria.
Con este tipo de medidas compensatorias, la Profepa impulsa acciones que contribuyen a la reparación del daño ambiental y generan beneficios permanentes para las comunidades. Asimismo, el proyecto se alinea con las Jornadas de Bienestar Ambiental, al promover la sensibilización ambiental, el fortalecimiento de capacidades y la participación de las comunidades educativas en la protección del medio ambiente.






