Este martes, millones de personas fueron testigos de uno de los fenómenos astronómicos más impresionantes: un eclipse solar total que pudo observarse principalmente desde Groenlandia, Islandia, el norte de España y una pequeña parte del norte de Portugal. En varias regiones de Europa y el Atlántico Norte el fenómeno fue visible de manera parcial.
Durante el momento de mayor intensidad, la Luna cubrió por completo el disco solar por hasta 2 minutos y 18 segundos, provocando un breve oscurecimiento del cielo y permitiendo apreciar la corona del Sol, un espectáculo que solo puede observarse durante la totalidad.
Este eclipse formó parte de la temporada de eclipses de 2026 y fue seguido por observatorios, científicos y aficionados a la astronomía de todo el mundo. Aunque en México no fue visible, el evento generó gran interés internacional por la trayectoria que recorrió sobre el hemisferio norte.
Los eclipses solares totales no ocurren todos los años en un mismo lugar. El siguiente eclipse solar total de gran relevancia será el 2 de agosto de 2027, cuando la franja de totalidad cruzará el norte de África y Medio Oriente, ofreciendo un periodo de oscuridad mucho más prolongado, de hasta 6 minutos y 23 segundos, uno de los más largos del siglo XXI.
Estos fenómenos recuerdan la precisión con la que se mueve nuestro sistema solar y la importancia de observar el cielo con responsabilidad, utilizando siempre protección adecuada para la vista.








