El pasado 1 de octubre se llevó a cabo en Cancún, Quintana Roo, la Cuarta Conferencia Unión Europea–Caribe Global Gateway sobre Sargazo, un encuentro internacional que reabrió la conversación sobre las estrategias para enfrentar una de las principales problemáticas ambientales que enfrenta actualmente el estado: la llegada masiva de sargazo a sus costas.
En representación de la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, el subsecretario de Desarrollo Sostenible y Economía Circular, José Luis Samaniego Leyva, señaló que la magnitud del fenómeno requiere una respuesta coordinada entre los países afectados.
Trabajo conjunto en favor del ambiente
De acuerdo con el funcionario, el sargazo se ha extendido por el Atlántico tropical, desde África occidental hasta el Golfo de México, mientras que 2026 representa el año más complicado desde que existe monitoreo satelital. Tan solo en mayo, la biomasa flotante en el Caribe se acercó a las 35 millones de toneladas húmedas.
Durante la conferencia, México, países del Caribe y la Unión Europea plantearon la posibilidad de transformar este fenómeno en nuevas oportunidades de desarrollo, inversión y economía circular.
Asimismo, en la jornada participaron alrededor de 350 representantes de gobiernos, organismos internacionales, instituciones académicas, empresas y entidades financieras de los distintos países.
Este intercambio de políticas públicas, proyectos y soluciones tuvo como objetivo avanzar con la creación de iniciativas piloto hacia la creación de un mercado regional de sargazo basado en su gestión sostenible y valorización industrial.
La estrategia presentada por México
Ante este contexto, México presentó durante la conferencia su Estrategia Nacional para la Gestión y Respuesta ante el Sargazo, además de la estrategia estatal y el decreto de los Polos de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar (Podecibi), como parte de las acciones para fortalecer su manejo y promover nuevas oportunidades de inversión.
La meta no se limita a retirar el sargazo de las costas, sino impulsar su aprovechamiento mediante nuevas cadenas de valor que permitan desarrollar productos, tecnologías y soluciones.
Con estas acciones, México se posiciona como un socio para la región del Caribe tanto en el desarrollo de productos derivados del sargazo como en la generación de equipos y soluciones para su recolección y aprovechamiento.






