
Arquitecto y Master en Desarrollo Urbano por la UNC, Argentina. Coordinador de Gestión Ambiental de la BUAP y Coordinador de la Red de Sustentabilidad Ambiental ANUIES.
Cada 5 de junio, el mundo conmemora el Día Mundial del Medio Ambiente, una fecha que nos recuerda la urgencia de proteger nuestro planeta. En 2025, la crisis ambiental ha alcanzado niveles alarmantes: la contaminación, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad amenazan la vida tal como la conocemos.
Este año, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNmUMA) hace un llamado global que se centra en la urgente necesidad de reducir la producción y el consumo de plásticos de un solo uso, que afecta ecosistemas, la vida marina y la salud humana. El PNUMA ha lanzado la campaña «Sin contaminación por plásticos” y busca promover soluciones sostenibles y acciones concretas para eliminar los plásticos de un solo uso y fomentar alternativas ecológicas.
La contaminación por plásticos se extiende por todos los rincones del planeta, incluso el cuerpo humano, en forma de microplásticos. El Día Mundial del Medio Ambiente 2025 hace un llamado a la acción colectiva para enfrentar este desafío global.
La ONU enfatiza que la contaminación plástica no solo daña los ecosistemas, sino que también afecta la salud humana, ya que los microplásticos han sido encontrados en alimentos, agua y aire.
Datos que no podemos ignorar
- Cada año, más de 400 millones de toneladas de plástico se producen en el mundo, y menos del 10% se recicla.
- Se estima que 11 millones de toneladas de plástico terminan en lagos, ríos y mares cada año, lo que equivale a arrojar un camión lleno de plástico al mar cada minuto.
- En México, más de la mitad de las 15 mil toneladas de residuos plásticos generados diariamente terminan en playas y mares.
- Investigadores de la BUAP y el IPN han detectado contaminación plástica en las represas Necaxa, Nexapa y Tenango, afectando el agua utilizada para actividades agrícolas.
- 40% del agua potable se desperdicia en fugas en ciudades como la CDMX.
- Una sola pila alcalina puede contaminar hasta 167 mil litros de agua, afectando la biodiversidad y la salud humana.
- La pérdida de biodiversidad es una de las principales amenazas globales, con más de 3,500 especies animales en peligro debido al cambio climático.
- El planeta superó el umbral de calentamiento de 1.5°C en 2024, lo que ha intensificado eventos climáticos extremos como sequías, tormentas e inundaciones.
- El aumento de la temperatura global ha generado efectos visibles en la región. En los últimos años, Puebla ha experimentado incrementos de temperatura de hasta 2°C por encima del promedio histórico, lo que ha intensificado sequías y olas de calor.
- Además, los incendios forestales han aumentado en frecuencia e intensidad, afectando ecosistemas y comunidades enteras.
- Las lluvias han sido más erráticas, con periodos de sequía prolongados seguidos de tormentas extremas que provocan inundaciones. Este cambio en los patrones climáticos ha afectado la producción agrícola y la disponibilidad de agua potable.
- El río Atoyac, uno de los afluentes más importantes de Puebla, sigue siendo uno de los más contaminados de México. A pesar de múltiples intentos de saneamiento, el río continúa recibiendo descargas industriales y domésticas altamente tóxicas. Estudios recientes han revelado la presencia de metales pesados, microplásticos y químicos cancerígenos en sus aguas.
Estos números no son solo estadísticas, son una advertencia. Si no actuamos ahora, el daño será irreversible.
Acciones concretas para un futuro sostenible
No basta con reflexionar, es momento de actuar. Aquí algunas medidas urgentes que todos podemos implementar:
- Eliminar plásticos de un solo uso: Optar por productos reutilizables y biodegradables.
- Reducir el consumo de agua: Reparar fugas, recolectar agua de lluvia y evitar el desperdicio.
- Reciclar correctamente: Separar residuos y depositar pilas usadas en contenedores autorizados.
- Apoyar iniciativas ecológicas: Participar en campañas de limpieza y exigir políticas ambientales más estrictas.
- Proteger la biodiversidad: Apoyar proyectos de conservación y evitar el consumo de productos que dañen ecosistemas.
- Combatir el cambio climático: Reducir la huella de carbono mediante el uso de energías renovables y transporte sustentable.
El compromiso es de todos
El Día Mundial del Medio Ambiente no es solo una fecha simbólica, es un llamado a la acción. Cada decisión que tomamos impacta el planeta. No podemos seguir ignorando la crisis ambiental. El momento de actuar es ahora.
Súmate al movimiento #SinContaminaciónPorPlásticos, porque trabajando en equipo podemos construir un futuro más saludable.






