¿Sabía qué el contacto con la naturaleza puede ayudar a mejorar el bienestar mental? Recientemente, el académico del Instituto de Investigaciones en Medio Ambiente Xabier Gorostiaga SJ (IIMA) de la IBERO Puebla, Romeo Saldaña Vázquez, señaló que observar áreas verdes puede traer diversos beneficios para la salud mental.
Actividades como caminar en parques, observar un árbol desde la ventana o visitar zonas verdes cercanas mejoran la concentración, reducen la ansiedad y fortalecen el ánimo, lo que a su vez beneficia la productividad, creatividad y calidad de vida.
La ciencia respalda estos beneficios, estudios internacionales han demostrado que el simple hecho de estar en contacto con entornos naturales reduce los niveles de estrés, ansiedad y depresión. Por ejemplo, una investigación de las universidades de Stanford y Tulsa arrojó que caminar 90 minutos en un entorno verde disminuye la actividad cerebral asociada con la depresión, a diferencia de los ambientes urbanos. Además, la teoría de la restauración de la atención de Kaplan indica que la capacidad de concentración se puede recuperar gracias a la exposición a ambientes naturales.
Aunque Puebla cuenta con diferentes espacios para la observación y disfrute de areas verdes como el Parque Ecológica, el Ecoparque Metropolitano, El Jardín del arte, el Parque de la Niñez o Flor del Bosque, de acuerdo con expertos de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), la capital apenas tiene entre 5 a 10 metros cuadrados de espacio verde por habitante. Muy por debajo de los 16 metros cuadrados recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para garantizar una buena calidad de vida. La OMS incluso recomienda que existan al menos 9 metros cuadrados por habitante y que los espacios verdes se encuentren cercanos a las viviendas para su accesibilidad.
Esta falta de espacios se agrava debido a la falta de planeación urbana adecuada y la pérdida constante de zonas verdes, sumándole los problemas relacionados con los costos de mantenimiento y limpieza de estos espacios. El estado cuenta con alrededor de 67 parques públicos y urbanos, pero su distribución y cantidad no son suficientes para cubrir las necesidades de la población, limitando los potenciales beneficios que estos lugares aportan a la salud y convivencia social.
Proteger y ampliar las áreas verdes del estado no es solo una cuestión estética, sino una inversión directa en la salud y el bienestar de los poblanos. En un entorno cada vez más urbano, la naturaleza no es un lujo, sino que una necesidad.






