
Arquitecto y Master en Desarrollo Urbano por la UNC, Argentina. Coordinador de Gestión Ambiental de la BUAP y Coordinador de la Red de Sustentabilidad Ambiental de la ANUIES.
DIEGO RIVA
En abril, el Mes de la Madre Tierra adquiere una relevancia especial como un recordatorio de la urgencia de proteger y preservar nuestro planeta. Esta conmemoración, que culmina el 22 de abril con el Día Internacional de la Madre Tierra, es una invitación a reflexionar profundamente sobre el impacto de nuestras acciones cotidianas en el medio ambiente y a comprometernos con medidas concretas para enfrentar la crisis climática.
En México, donde la riqueza de la biodiversidad convive con desafíos ambientales apremiantes, autoridades y organizaciones han redoblado sus esfuerzos para abordar problemas estructurales como la contaminación del aire, la deforestación y la gestión ineficiente de residuos. En la Ciudad de México, una de las urbes más grandes y densamente pobladas del mundo, se están explorando modificaciones al programa «Hoy No Circula» con el objetivo de reducir las emisiones contaminantes y mejorar la calidad del aire. Este tipo de ajustes no solo buscan mitigar problemas de salud pública, sino también generar una ciudad más sostenible para las generaciones futuras.
En 2024, se llevó a cabo un programa de reforestación masiva en la región de Izta-Popo, donde se plantaron más de 50,000 árboles nativos para restaurar áreas afectadas por la deforestación y el cambio climático. Este esfuerzo involucró a comunidades locales, estudiantes y organizaciones civiles, demostrando el poder de la acción colectiva. Además, se han destinado recursos significativos para la conservación de áreas naturales protegidas y la promoción de prácticas agrícolas sostenibles en la Sierra Norte de Puebla.
Por otro lado, activistas ambientales y comunidades locales han alzado la voz contra el crecimiento urbano descontrolado que pone en peligro recursos fundamentales como el agua y los ecosistemas que sustentan la vida. En respuesta, estas comunidades lideran iniciativas como la reforestación, la conservación de cuencas hidrográficas y campañas de concienciación para reducir el impacto humano en su entorno.
A nivel global, el lema del Día Internacional de la Madre Tierra de este año, «El futuro depende de las acciones que tomemos ahora», nos recuerda que el tiempo para actuar es limitado. Desde su primera edición en 1970, esta fecha se ha consolidado como un espacio crucial para promover políticas responsables, fomentar el uso sostenible de los recursos y amplificar la importancia de la educación ambiental. El cambio climático y la pérdida de biodiversidad no son solo problemas de gobiernos o instituciones; es una responsabilidad compartida que nos involucra a todos.
Abril también es una oportunidad para celebrar los avances alcanzados gracias a pequeños y grandes esfuerzos. Desde jóvenes que lideran proyectos de reciclaje en sus comunidades hasta empresas que adoptan prácticas más responsables con el medio ambiente, cada acción suma en la construcción de un futuro más verde. El Mes de la Madre Tierra es un recordatorio de que, aunque los desafíos puedan parecer abrumadores, la acción colectiva tiene el poder de transformar.
Así, el mensaje de este mes es claro: la Tierra es nuestro hogar y cuidarla es un compromiso que trasciende fronteras y generaciones. ¿Qué estás dispuesto a hacer este mes para contribuir al cuidado del planeta? La respuesta está en tus manos.






