El 1 de junio celebramos el Día Mundial de los Arrecifes, que nos sirve para concientizar a la población sobre los riesgos que afrontan estos ecosistemas marinos, debido a factores como el calentamiento de los océanos, la pesca excesiva y la contaminación.
En el estado de Baja California, en México tenemos el arrecife de coral considerado el más prominente y está ubicado en el Parque Nacional Cabo Pulmo, alberga una gran diversidad de vida marina, el Golfo de California fue denominado como el Acuario del Mundo por el oceanógrafo Jacques Cousteau, puesto que en la zona hay una variedad importante de especies endémicas.
Es necesario divulgar la importancia de proteger dichas formaciones marinas, así como promover el compromiso por parte de organizaciones y empresas en la conservación y protección de los arrecifes.

De acuerdo a estimaciones de la División de Ecosistemas Marinos, adscrita al Programa de la ONU para el Medio Ambiente, el planeta podría perder los arrecifes de coral vivos en el mundo para el año 2050. Es un dato alarmante, que requiere tomar medidas urgentes por parte de las naciones para su preservación.
Los arrecifes de coral son formaciones de organismos marinos invertebrados, ubicados especialmente en aguas tropicales, cálidas y poco profundas debido a que requieren de energía solar. Por esta razón, los arrecifes se ubican a una profundidad máxima de cincuenta metros bajo el mar.
Se les conoce como bosques tropicales del mar, ya que albergan una gran variedad de flora y fauna marina, como peces, langostas, cangrejos, pulpos, estrellas de mar y otros animales invertebrados.

El coral es una estructura que posee colores, formas y tamaños muy diversos, compuesta por millones de animales marinos denominados pólipos. Los pólipos convierten el calcio que contiene el agua de mar en piedra caliza, alrededor del coral.






