En medio del furor por la Copa del Mundo, resulta fundamental poner sobre la mesa el costo ambiental que significa la celebración de un evento deportivo de esta magnitud.
Emisiones de carbono, temperaturas extremas, un elevado consumo de agua y la generación de miles de toneladas de residuos son solo algunas de las consecuencias del torneo, que incluso ha sido señalado por diversos científicos como «el Mundial más contaminante de la historia».
- Emisiones de carbono
Uno de los principales factores detrás de este fenómeno ambiental es el denominado «efecto multisede». Según información de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a diferencia de ediciones pasadas, el Mundial 2026 reúne a 48 selecciones distribuidas entre México, Estados Unidos y Canadá. Esta expansión obliga a realizar un número sin precedentes de viajes aéreos entre las distintas sedes.
La ONU estima que entre el 86 % y el 87 % de la huella de carbono del torneo provendrá del transporte aéreo utilizado por aficionados, jugadores, cuerpos técnicos y medios de comunicación. A esto se añade la falta de una red de trenes de alta velocidad que conecte las ciudades sede de Norteamérica, lo que aumenta la dependencia del avión como principal medio de transporte.
- Cambio climático
El cambio climático influye de forma directa en el desarrollo de los partidos. La organización World Weather Attribution estima que 26 de los 104 encuentros se jugarán bajo condiciones en las que las temperaturas representarán un riesgo para los futbolistas, de acuerdo con los parámetros establecidos por FIFPRO, el sindicato mundial de jugadores. A raíz de esto, algunos especialistas incluso recomendaron posponer los encuentros debido al riesgo para la salud de los deportistas.
- Consumo de Agua
Otro aspecto que preocupa es el alto consumo de agua. De acuerdo con la ONU, mantener los campos de pasto natural en condiciones óptimas para cumplir con los estándares de la FIFA requiere de millones de litros de agua, especialmente en ciudades como Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, donde ya existen diversos problemas hídricos.
- Altas cantidades de residuos
La generación de residuos representa otro de los principales desafíos ambientales del Mundial. La FIFA en su guía oficial reconoce que cada Copa del Mundo produce grandes cantidades de basura desde la preparación del torneo hasta el desmontaje de la infraestructura temporal.
Envases de plástico, restos de alimentos, materiales publicitarios y mobiliario son los desechos más comunes. El mismo organismo, en sus lineamientos para estadios, advierte que un solo partido con decenas de miles de asistentes puede generar toneladas de residuos en apenas unas horas, motivo por el que recomienda priorizar estrategias de reducción, reutilización, reciclaje y compostaje para evitar que estos terminen en rellenos sanitarios.
La pasión por el futbol no debe eclipsar el impacto ecológico que un evento de este calibre puede causar. Más allá de la emoción en las canchas, el Mundial 2026 representa un recordatorio de que tanto público como autoridades, tienen una responsabilidad con la sostenibilidad y el cuidado del planeta.






