• México promovió una visión integral que articula la conservación y restauración de los ecosistemas forestales con la producción sostenible y el bienestar de las comunidades.
- La delegación mexicana llamó a ampliar la cooperación técnica y el acceso a financiamiento para traducir las prioridades y compromisos en acciones concretas en el territorio.
La delegación del Gobierno de México, a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR) y la Misión Permanente de México ante las Agencias de las Naciones Unidas con sede en Roma, tuvo una destacada participación en el 28.º periodo de sesiones del Comité Forestal (COFO 28) de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y en la 10.ª Semana Forestal Mundial, celebrados del 28 de septiembre al 2 de octubre en Roma, Italia.
La participación permitió posicionar las prioridades forestales de México y contribuir a las orientaciones que guiarán la labor de la FAO en los próximos años, así como fortalecer la cooperación con socios estratégicos.

México destacó el valor de sus ecosistemas forestales, no solo por su contribución a la biodiversidad, la captura de carbono y la provisión de agua, sino también por su importancia para la economía, el empleo y los medios de vida de las comunidades. En este sentido, planteó la necesidad de reconocer y valorar los múltiples beneficios que generan los bosques, selvas, manglares y ecosistemas de zonas áridas y semiáridas.
La delegación mexicana promovió una visión de manejo integral del territorio, que articula la conservación, restauración y producción sostenible con el bienestar de las comunidades. México destacó que la conservación de los bosques y la producción de alimentos son agendas que deben avanzar de manera conjunta, mediante soluciones como la restauración productiva y los sistemas silvopastoriles. En un país donde cerca de la mitad de la superficie forestal se encuentra bajo formas colectivas de tenencia, México destacó a los Pueblos Indígenas y las comunidades rurales como protagonistas de la conservación, el manejo sostenible y la restauración de los ecosistemas forestales.
Asimismo, México subrayó la importancia de fortalecer la cooperación técnica, las capacidades y el acceso al financiamiento para traducir las prioridades y compromisos en acciones concretas en el territorio, así como canalizar mayores recursos hacia quienes conservan, manejan y aprovechan sosteniblemente los ecosistemas forestales. En este contexto, destacó el Pago por Servicios Ambientales como un instrumento para reconocer los beneficios que generan los ecosistemas y fortalecer el bienestar de las comunidades que los conservan.
Como expresión de esta visión, México compartió la experiencia del Acuerdo Nacional por los Bosques, Selvas y Manglares, que articula a comunidades, gobiernos, sector privado, academia y sociedad civil en torno a la conservación, la restauración, el manejo forestal comunitario, la producción sostenible libre de deforestación y el manejo integral del fuego.
Además de su participación en las sesiones del Comité, la delegación mexicana participó en eventos paralelos de la 10.ª Semana Forestal Mundial, en los que compartió la experiencia y las prioridades de México en materia de agroforestería y agroecología; restauración productiva y sistemas silvopastoriles; cooperación regional y Sur-Sur para el manejo integral del fuego; y cadenas de valor agrícolas sostenibles y libres de deforestación. Asimismo, contribuyó a la facilitación de las deliberaciones y a la construcción de consensos entre los países participantes.
En el marco del COFO 28, el Director General de la CONAFOR entregó a la Biblioteca de la FAO un ejemplar del libro Un país de bosques y comunidades, publicación conmemorativa de los 25 años de la CONAFOR y del trabajo realizado junto con las comunidades que cuidan los ecosistemas forestales de México.
Con su participación en el COFO 28, México refrendó su compromiso con la conservación, restauración y manejo sostenible de los ecosistemas forestales, el bienestar de las comunidades y el fortalecimiento de la cooperación internacional para avanzar en estas prioridades.






