La IBERO estrena la carrera de Ingeniería en Biotecnología, un programa académico integral que articula la investigación, el desarrollo y la innovación para preparar al estudiantado a través de clases teóricas y situaciones de aprendizaje experimental en laboratorios y plantas piloto de bioprocesos para incidir en el desarrollo industrial de la farmacéutica, la cosmética, la agroalimentaria y otras más.
El perfil de egreso prepara a las y los estudiantes para investigar retos y oportunidades, evaluar y ejecutar soluciones sostenibles, e implementar y desarrollar bioprocesos innovadores, a través de la selección de herramientas biotecnológicas que respondan a los retos actuales de la sociedad.
Al concluir la carrera, podrán integrarse a laboratorios públicos o privados, industrias productivas, instancias gubernamentales o desarrollar emprendimientos biotecnológicos para generar bienes y servicios para la sociedad y el medio ambiente.



¿Qué aprenderá el nuevo estudiantado de Ingeniería en Biotecnología?
El plan incluye asignaturas como física, química, matemáticas (nivel básico y aplicado), así como materias directamente relacionadas con el área del conocimiento como la microbiología (básica y aplicada a escala industrial), bioquímica, ingeniería de fermentaciones, diseño y prototipado de biorreactores, bioseparaciones, biología molecular, ingeniería genética, biorremediación, aprovechamiento de residuos agroindustriales y, finalmente, aterrizar en el diseño de bioprocesos sustentables.
El estudiantado aprenderá a valorizar residuos orgánicos para diseñar medios de cultivo capaces de ser aprovechables por maquinarias metabólicas a escalas industriales para generar compuestos bioactivos —sustancias presentes en los alimentos con beneficios para la salud— que contribuyen a la prevención de enfermedades cardiovasculares, cáncer o diabetes y, subsecuentemente, promueven un envejecimiento saludable.
La IBERO ya trabaja con microorganismos capaces de producir antibióticos, proteínas/enzimas, biocombustibles, aditivos alimentarios, suplementos funcionales, cosméticos, biopolímeros, así como bioestimulantes que reducen el uso de agroquímicos que contaminan e medio ambiente.






